La orientación vocacional y los test de la verdad:
(por el Lic.Gabriel Ghenadenik)
Podemos definir a la Orientación Vocacional como una herramienta por medio de la cual un adolescente desorientado, y muchas veces preocupado y asustado, busca encontrar, con ayuda de un profesional, una carrera o actividad a iniciar al término de la escolaridad secundaria. Sin embargo no es poco frecuente que en el imaginario social esto se asocie a un “test” que dice, a modo de oráculo mágico, cuál sería la profesión u oficio para la cual una persona estaría predestinada.
Esto ocurre, en gran medida, debido a que el cambio por venir en la vida de un adolescente, implica un tiempo fundamental en la que se le “exige” una elección. Debe decidir, de buenas a primeras, cuál será su futuro, y eso implica tomar conciencia de un devenir que suele resultar angustiante para él, y también para los padres. Entonces ¿por qué no buscar algo o alguien que me diga qué debo hacer y así resolver el problema?
Observamos que en la actualidad el adolescente encuentra enormes dificultades, por diversos motivos, para el desarrollo y la construcción de un proyecto personal. Así, el “Futuro” aparece de pronto transformándose en un horizonte difuso. Sin duda la salida de la secundaria y el momento de la “Elección Vocacional” es una bisagra en su vida que lo empuja a pensar un pasaje. Si a esta presión interna se le agrega la presión externa que a veces ejercen los padres y la sociedad, se genera, para muchos jóvenes, una especie de parálisis en la que se hace imposible pensar una elección posible. Pareciera que no hay tiempo ni posibilidad de error convirtiéndose a veces en una situación de vida o muerte.
Nosotros entendemos esta “crisis” coyuntural que se da al final de la escolaridad como oportunidad para abrir un espacio de reflexión que permita imaginar positivamente lo que viene, al tiempo en que se elabora lo que va quedando atrás. Es la oportunidad que tiene un desorientado adolescente de hacerse protagonista del cambio que implica este pasaje. Pasaje que no necesariamente se ajusta al tiempo establecido y regulado socialmente.
Para propiciar esto, un verdadero espacio de Orientación Vocacional tiene que poder combinar la búsqueda de información concreta sobre carreras y oficios, junto con una revisión de la historia personal, rastreando los intereses y potenciales que puedan dar cuenta de una verdadera vocación, así como los miedos y fantasías que puedan estar dificultando la elección. De eso se trata abrir un espacio y un tiempo, que es singular para cada uno, para poder definir una decisión que ya no será de vida o muerte.
Entonces no se tratará de buscar un “test-oráculo” que revele la verdad de lo que se debe hacer, sino de un verdadero proceso que ayude al joven a asumir aquello que quiere y puede hacer para desarrollarse según sus intereses y sus capacidades en el mundo actual.
Lic. Gabriel Ghenadenik
Psicoanalista
gghenadenik@hotmail.com
Departamento de Orientación al Estudiante
Esc. Sup. Comercio Carlos Pellegrini (UBA)
Atención Psicológica Buenos Aires - Info@atencionpsicologicabuenosaires.com
©2008 - Nano Fernández diseño